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El orígen de la bolsa como institución se da al
final del siglo xv en las ferias
medievales
de la Europa Occidental. En estas ferias se inició la práctica
de las
transacciones
de valores mobiliarios y títulos.
El
término "bolsa" apareció en Brujas, concretamente
en la familia de banqueros
Van
der Bursen, en cuyo palacio se organizó un mercado de títulos-valores.
En
1460
se creó la bolsa de Amberes, que fue la primera institución
bursátil en un
sentido
moderno. Posteriormente se creó labolsa de Londres en 1570,
en 1595 la
de
Lyon, en 1794 la de París, en 1792 la de Nueva York y sucesivamente
fueron
apareciendo
bolsas en las principales ciudades del mundo. Las bolsas se
consolidaron
tras el auge de las sociedades anónimas.
En
España, la primera bolsa reconocida oficialmente fue la
de Madrid en 1831. La
de
Barcelona nació en 1915, la de Bilbao en 1881, y la de
Valéncia en 1981.
Actualmente,
las bolsas más importantes son las de Nueva York, Tokio,
Londres,
Francfort,
París, Hong-Kong, Zurich, Milán y Bruselas.
En
el mundo hay dos tendéncias en cuanto a las relaciones
que mantienen las
diferentes
bolsas dentro de un mismo país. Por un lado existen los
países que han
interconectado
todas sus bolsas integrándolas en un solo mercado de ámbito
nacional.
Éste es el caso de los Estados Unidos, Japón, Austrália,
Alemania, Suiza y
Canadá,
por ejemplo. En Italia, hay la misma tendéncia ya que existen
diez bolsas
con
un sistema integrado de negociación a través del
intercambio de información
en
tiempo real y una red de comunicaciones que permite el cruce de
operaciones
entre
agentes de diferentes plazas.
Por
otro lado, hay otros países en los que se ha implantado
una bolsa única que ha
eliminado
prácticamente a todas las restantes: es el caso de Francia.
En este país,
la
mayor parte de los valores solo pueden negociarse en la bolsa
de París.
Esta
tendéncia que se está dando en el interior de cada
país hacia la unificación
también
está produciendose a nivel mundial. Así, el triángulo
Nueva
York-Tokio-Londres
está teniendo cada vez un mayor peso.
Hay
países en los que las bolsas son instituciones públicas
y los intermediarios
autorizados
son nombrados oficialmente tras superar una oposición que
les otorga
la
exclusividad para poder contratar. Ésta era la situación
existente en España
hasta
el año 1989.
Tal
y como se ha expondrá posteriormente, en la actualidad
las agencias y las
sociedades
de valores son las que tienen autorización para contratar
en las bolsas
españolas.
Actualmente, las bolsas españolas, al igual que las de
los paises
anglosajones,
son instituciones privadas (concretamente son sociedades
anónimas).
De todas formas, estas bolsas privadas están controladas
por el poder
público.
Funcionamiento
y objetivos de la bolsa
La
bolsa es una de las instituciones del sistema financiero y consiste
en un
mercado
organizado en el que se reúnen profesionales de forma periódica
para
realizar
compras y ventas de valores públicos o privados. Las características
fundamentales
son:
Es
un mercado público donde se negocian títulos-valores.
l
Solamente
se contratan los títulos de aquellas entidades que han
sido
admitidos
a cotización.
l
Las transacciones están aseguradas jurídica y económicamente.
l
En
la bolsa intervienen varios tipos de personas físicas o
jurídicas:
Demandantes
de capitales: instituciones públicas y las empresas privadas,
que
intentan obtener parte de su financiación.
l
Oferentes de capitales: empresas o particulares interesados en
colocar sus
sobrantes
de liquidez con la finalidad de obtener una rentabilidad.
l
Los inversores colocan sus fondos intentando conseguir la máxima
rentabilidad con
el
mínimo riesgo. Al mismo tiempo, pretenden asegurarse una
buena liquidez en
las
inversiones de forma que se puedan recuperar rápidamente
si fuera necesario.
Mediadores:
estos juegan un papel muy importante ya que contactan las
demandas
de los compradores con las ofertas de los vendedores de títulos.
l
En España, esta función la desarrollan las sociedades
de valores y las agencias de
valores,
que han sustituido los antiguos agentes de cambio y bolsa del
monopolio
de
intermediación bursátil que tenían hasta
1989.
Las
sociedades de valores pueden actuar por cuenta ajena y por cuenta
propia.
Por tanto, pueden invertir en títulos, asegurar la suscripción
de
emisiones,
así comodar créditos para la compra-venta de valores.
l
Las agencias de valores en cambio, sólo pueden actuar por
cuenta ajena y no
están
facultadas para dar créditos para la compra-venta de valores
ni para
asegurar
emisiones de valores.
l
Pegar cuadro
Las
comisiones que reciben los mediadores son variables pero oscilan
alrededor del
1%
del valor de compra.
Para
poder contratar en una bolsa determinada, tanto las sociedades
de valores
como
las agencias de valores han de ser miembros de dicha bolsa. En
este caso
han
de añadir a su denominación la frase: "y de bolsa".
Las
sociedades y agencias de valores tienen principalmente como accionistas,
a
entidades
de crédito y a antiguos agentes de cambio y bolsa. Tanto
las sociedades
de
valores como las agencias de valores han de disponer de un determinado
capital
mínimo
de acuerdo con la legislación vigente. Asimismo han de
estar aprobadas
por
la Comisión Nacional del Mercado de Valores y autorizadas
por el Ministerio de
Economía
y Hacienda.
También
existen en la bolsa otros mediadores. Este es el caso de las "sociedades
mediadoras
en el mercado de dinero" (SMMD). Estas entidades son sociedades
anónimas
que desarrollan una mediación de tipo financiero en el
mercado de
activos
a corto plazo (pagarés, letras, etc.). Concretamente, actúan
por cuenta
propia
negociando activos a corto plazo para agilizar la relación
entre las entidades
que
emiten estos activos y los inversores. Otras entidades que también
actúan en
la
bolsa son los fondos de inversión y las sociedades de inversión.
En
la negociación de ciertos valores, como las obligaciones,
han de intervenir las
denominadas
"sociedades de contrapartida" a solicitud de las entidades emisoras.
Estas
sociedades proporcionan liquidez a estos títulos al comprometerse
a comprar
un
determinado porcentaje de los mismos cuando la demanda no cubre
la oferta.
En
caso contrario, es decir, cuando la oferta no cubre la demanda,
las sociedades
de
contrapartida han de vender un determinado porcentaje (si disponen
de los
títulos
necesarios) de la diferencia que exista entre ambas. Estas operaciones
se
realizan
a un precio fijado por ellas mismas.
Los
objetivos principales de la bolsa son:
Facilitar
el intercambio de fondos entre las entidades que precisan financiación
y
los inversores. Para ello, las entidades emisoras de títulos-valores
han de
ser
admitidas en la bolsa. Este intercambio se realiza en el mercado
primario,
del
que hablaremos más adelante.
l
Proporcionar liquidez a los inversores en bolsa. De esta forma,
el inversor
puede
recuperar su inversión cuando lo precise si acude a la
bolsa para
vender
los títulos que había adquirido previamente. Este
objetivo se consigue
a
través del mercado secundario, del que también hablaremos.
l
Fijación del precio de los títulos a través
de la ley de la oferta y la demanda. l
Dar
información a los inversionistas sobre las empresas que
cotizan en bolsa.
Por
este motivo, las empresas admitidas en bolsa han de informar
periódicamente
de su evolución económica y cumplir una serie de
requisitos.
l
Publicar los precios y cantidades negociadas para informar a los
inversores i
entidades
interesadas.
l
Además, la bolsa está haciendo un importante papel
como barómetro de la
economía.
En efecto, el mercado bursátil con sus oscilaciones suele
utilizarse como
indicador
de la evolución que está siguiendo la economía.
Para
las empresas, la cotización en bolsa supone importantes
ventajas, entre las
que
cabe destacar las siguientes:
Obtención
de financiación a un menor coste ya que normalmente la
financiación
a través de la bolsa es más barata que la que se
consigue por
otras
vías.
l
Los títulos emitidos por la empresa son más líquidos
ya que sus inversores los
pueden
revender en la bolsa cuando lo deseen.
l
Mejora de la imagen pública de la empresa por la continua
publicidad gratuita
que
aparece en los medios de comunicación que informan de la
marcha de la
bolsa.
l
Siempre se puede conocer con exactitud el valor de mercado de
las acciones
que
ha emitido la empresa. Esta circunstancia no es posible en las
empresas
que
no cotizan en bolsa.
l
La cantidad de financiación a obtener es mucho mayor que
la que se podría
conseguir
si la empresa no cotizase en bolsa.
l
Los títulos que cotizan en bolsa suelen gozar de ventajas
fiscales. l
Sin
embargo la cotización en bolsa tiene algunas desventajas
para ciertas
empresas:
La
emisión de acciones que coticen en bolsa puede suponer
una pérdida de
poder
en la empresa para los accionistas fundadores.
l
Las acciones que cotizan en bolsa pueden pasar a propiedad de
personas
desconocidas
por los accionistas fundadores.
l
Las empresas que cotizan están obligadas a facilitar información
periódica a
sus
accionistas y a la bolsa.
l
Las empresas que cotizan en bolsa han de someterse a auditoría
externa. l
La
mayor transparencia de las empresas que cotizan en bolsa hace
que estén
más
controladas fiscalmente.
El
mercado primario
El
mercado primario, también llamado mercado de emisiones,
se da cuando las
entidades
admitidas a cotización en bolsa emiten aciones u obligaciones
que sin
adquiridas
por los inversionistas. En el mercado primario se relacionan las
entidades
demandantes de fondos con los oferentes de fondos o inversionistas.
En
este
mercado se podrían distinguir dos mercados muy diferentes:
el de emisión de
acciones
y el de emisión de obligaciones.
El
mercado secundario
En
el mercado secundario se compran y venden títulos ya emitidos.
Es en este
mercado
donde se pueden negociar los títulos de entidades que coticen
en bolsa y
el
precio de las transacciones (o cotización) se fija a través
del juego de la oferta y
la
demanda. Al mercado secundario se le denomina también bolsa
de valores.
El
mercado primario y el secundario están totalmente relacionados
y para que la
bolsa
funcione de forma óptima se precisa que cada uno de los
dos mercados esté
bien
desarrollado. El mercado secundario proporciona al inversionista
la posibilidad
de
recuperar sus ahorros en el momento en que lo desee. De esta forma
se
consigue
que la inversión en bolsa tenga una buena liquidez.
Funcionamiento
de la bolsa en españa
En
España las cuatro bolsas oficiales (Madrid, Barcelona,
Bilbao y Valéncia) están
reguladas
por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)
que es una
entidad
de derecho público con personalidad jurídica propia.
Las funciones básicas
de
esta Comisión son las siguientes:
Dirigir
el sistema bursátil. l
Autorizar
la admisión de valores a cotización. l
Proponer
la autorización de sociedades y agencias de valores. l
Controlar
y supervisar los mercados y las instituciones que intervienen
en
ellos.
l
Inspeccionar los mercados y sancionar cuando lo crea oportuno.
l
Velar
por la transparéncia y por la protección del inversor.
En este sentido, ha
de
controlar que no se haga uso de información privilegiada
(insider trading).
l
Los miembros del Consejo de Administración de la CNMV son
nombrados
básicamente
por el Ministerio de Economía. Por tanto, la CNMV depende
del
gobierno.
El Consejo de Administración de la CNMV es asesorada por
la
denominada
Comisión Consultiva en la que participan los miembros de
las bolsas,
los
inversores, los emisores y las Comunidades Autónomas que
cuentan con bolsa.
Los
miembros de cada bolsa son acionistas de la Sociedad Rectora de
la Bolsa de
Valores
correspondiente que tiene la figura jurídica de sociedad
anónoma. Estos
miembros
son los únicos que pueden contratar en bolsa. Las funciones
de dicha
sociedad
son:
Organizar
las sesiones de contratación. l
Publicar
los precios. l
Organizar
la liquidación de las operaciones bursátiles. l
Admitir
títulos a cotización, en colaboración con
la CNMV. l
En
España desde 1989 una parte importante de los valores cotiza
en el
denominado
mercado continuo. Este mercado consiste en la conexión
informática
de
las cuatro bolsas españolas:
Inteconecta
informáticamente las cuatro bolsas españolas. De
esta forma, la
información
de los precios es única y no varia de mercado a mercado.
l
Tanto los intermediarios como los inversores puedenestar conectados
informáticamente
con el sistema y recibir información en tiempo real.
l
Los títulos admitidos pueden contratarse a lo largo de
toda la jornada (de 10
a
17 horas).
l
Las órdenes se pueden hacer por lotes o picos. Para ello,
para cada título se
define
la unidad de lote y cuando una orden asciende a una cantidad o
es
múltiplo
de ella, es una orden por lotes. En cambio, cuando la orden es
por
número
de títulos inferior al lote es una orden de picos.
l
En función del precio, las órdenes pueden ser de
apertura, limitadas o de
mercado.
Las de apertura seintroducen en el período de preapertura
(de 10 a
11
horas) con la intención de negociarse al precio de apertura.
Las limitadas
son
las que incluyen un precio que no puede sobrepasarse en las compras
o
que
no puede reducirse en las ventas. Las órdenes de mercado
son las que se
introducen
sin limitar el precio.
l
Los miembros de la bolsa pueden introducir sus órdenes
de compra o venta
mediante
sus terminales de ordenador que están conectadas al ordenador
central
del mercado continuo. Éste a través de un programa
informático,
intenta
siempre casar el máximo de operaciones de acuerdo con las
órdenes
de
compra y venta.
l
En la actualidad, este mercado está adquiriendo cada vez
mayor importáncia ya
que
los principales valores se negocian en él.
Valores
mobiliarios
Características
y clasificación de los títulos-valores
Los
títulos-valores son documentos representativos de deudas
o del capital de
entidades
públicas o privadas. Los documentos que se negocian en
bolsa son
títulos-valores.
Los títulos-valores se pueden clasificar atendiendo a distintos
criterios.
Por ejemplo, si la clasificación se hace según el
tipo de renta que se
percibe
se pueden dividir en:
Títulos
de renta fija: son los títulos que dan derecho a percibir
un interés fijo
que
se calcula en función de un porcentaje sobre el nominal.
La deuda del
Estado,
las obligaciones y los bonos son ejemplos de títulos de
renta fija. Los
derechos
que proporcionan son solo económicos (intereses y reembolso
del
capital).
l
Títulos de renta variable: su retribución no es
fija ya que depende del
volumen
de beneficios que obtenga la sociedad emisora. Las acciones, que
proporcionan
dividendos si la empresa emisora obtiene resultados positivos,
y
las
participaciones en fondos de inversión son ejemplos de
este tipo de títulos.
l
También se pueden clasificar los títulos según
el carácter público o privado de la
entidad
que los ha emitido:
Títulos
públicos: en estos títulos la entidad emisora es
pública. La deuda
pública
del Estado, las obligaciones de entidades oficiales de crédito
o de otros
organismos
oficiales y las letras del Tesoro son ejemplos de títulos
públicos.
l
Títulos privados: son títulos emitidos por empresas
privadas. Por ejemplo, son
títulos
privados las acciones de empresas privadas, las participaciones
en
fondos
de inversión, los pagarés de empresa y los pagarés
de entidades
oficiales
de crédito.
l
Otra clasificación de los títulos es la que se hace
en función de cómo está
designado
el titular:
Títulos
nominativos: son los que se emiten a favor de una persona
determinada.
En caso de transmisión del título se ha de notificar
a la entidad
emisora.
l
Títulos al portador: su titular es el portador de los mismos.
l
Títulos
a la orden: se emiten a favor de una persona determinada que puede
cederlos
a cualquier otra persona sin que sea preciso avisar al deudor.
La
letra
de cambio es un ejemplo de este tipo de título.
l
En la bolsa, se suele dividir los títulos, a efectos de
contratación en los grupos
siguientes:
fondos
públicos, también denominados efectos públicos;
l
obligaciones;
l
acciones;
l
activos
financieros a corto plazo. l
Fondos
públicos
Los
fondos públicos, también denominados efectos públicos,
son títulos de renta
fija
correspondientes a deudas emitidas por el Estado u otras instituciones
públicas.
Suelen tener un vencimiento a medio y largo plazo lo que les distingue
de
las
letras del Tesoro que tienen un plazo menor. En grupo de fondos
públicos se
incluyen
básicamente los siguientes tipos de títulos:
Deuda
pública del Estado. l
Deuda
de organismos oficiales como el Instituto de Crédito Oficial,
el Instituto
Nacional
de Industria o el Instituto Nacional de la Vivienda.
l
Deuda emitida por Puertos o Juntas de Obras Públicas. l
Deuda
pública de las Comunidades Autónomas. l
Deuda
pública de Ayuntamientos y demás corporaciones locales
como las
Diputaciones.
l
Deuda de empresas públicas como Renfe, por ejemplo. l
Valores
extranjeros con garantía del Estado. l
Los
fondos públicos tienen las siguientes características:
Cuentan
con la garantía del Estado o de la entidad pública
que los haya
emitido.
Por tanto gozan de la máxima seguridad.
l
Suelen proporcionar importantes ventajas fiscales que incrementan
su
rentabilidad.
l
El tipo de interés que dan tiende a ser algo inferior al
de los títulos de renta
fija
emitidos por las entidades privadas.
l
En función del plazo de reembolso pueden ser temporales
o perpetuos. l
Existe
deuda pública interior o exterior, siendo ésta última
la emitida fuera de
España.
Obligaciones
Al
igual que los fondos públicos, las obligaciones son títulos
representativos de
deuda
de las empresas que las han emitido. De hecho, las obligaciones
forman
parte
de un préstamo solicitado por la entidad emisora. Por ello,
a las obligaciones
se
las denomina también empréstitos. En un empréstito
en obligaciones, existe una
pluralidad
de prestamistas que son los obligacionistas o inversores que han
adquirido
las obligaciones. Las obligaciones son títulos de renta
fija. La inversión en
obligaciones
es más segura que la inversión en acciones, ya que
para dejar de
percibir
los interese de unas obligaciones debería producirse una
suspensión de
pagos
de la empresa emisora, los obligacionistas recuperan antes su
inversión que
los
accionistas.
En
contrapartida cuando la empresa emisora y la bolsa atraviesan
un buen periodo,
la
expectativa de rendimiento de la las obligaciones es menor a la
de las acciones.
Por
este motivo, es normal que la inversión en obligaciones
aumente cuando la
bolsa
está atravesando un mal período ya que los inversores
desinvierten en
acciones
para hacerlo en títulos de renta fija. Contrariamente,
cuando la bolsa está
en
alza, los inversores desinvierten en obligaciones para hacerlo
en acciones ya
que
entonces pueden obtener importantes plusvalías por los
aumento de valor que
registran
las acciones.
Las
obligaciones pueden ser de varios tipos según la garantía
que proporcione la
sociedad
emisora al inversor:
Simples:
no tienen garantía hipotecaria ya que la única garantía
viene dada
por
la propia empresa emisora.
l
Hipotecarias: tienen garantía hipotecaria. Por tanto, en
caso de insolvencia de
la
empresa emisora, el inversor tiene la garantía de los bienes
hipotecados.
l
Existen otras clasificaciones de obligaciones. Respecto a los
intereses, las
obligaciones
pueden ser:
Constantes:
su tipo de interés es fijo durante el periodo en que dura
el
empréstito.
l
Variables: el tipo de interés que perciben los inversores
puede variar en
función
de variables como la inflación, por ejemplo.
l
En algunos casos las obligaciones son convertibles en acciones.
De esta forma, la
entidad
emisora da la posibilidad a los inversores que lo deseen de convertir
sus
obligaciones
en acciones. Así, el acreedor puede pasar a ser accionista
de la
empresa
que ha emitido el empréstito.
Acciones
Las
acciones son títulos de propiedad de una parte del capital
social de la empresa
que
las ha emitido. Como se ha mencionado anteriormente, las acciones
son títulos
de
renta variables. La inversión en acciones otorga al inversor
una serie de
derechos
que se detallan a continuación:
Participación
en las decisiones que se toman en la junta general de accionistas
a
través del derecho al voto. Por tanto, las acciones permiten
participar en la
gestión
de las empresas en las que se invierte. El número de votos
que tiene
un
accionista es proporcional a la participación en el capital
social. Sin
embargo,
las sociedades también pueden emitir acciones sin voto,
con los
límites
previstos en la legislación vigente.
l
Dividendo en caso de que la empresa haya obtenido beneficios y
la junta l
general
decida repartir una parte de los mismos a los accionistas. El
dividendo
activo
es el que la junta general de accionistas decide pagar a los accionistas.
El
dividendo a cuenta es el que se paga antes de la junta general
de
accionistas
y el dividendo complementario es la diferencia entre el acordado
y
el
pagado a cuenta.
Derecho
preferente de suscripción en caso de que la sociedad amplíe
el
capital.
l
Transmisibilidad de las acciones en caso de que interese venderlas.
l
Existen
varios tipos de acciones. Así, en función de cómo
se designe al titular
pueden
ser:
Acciones
al portador: son las más fáciles de negociar, porque
no hay trámites
de
registro en la sociedad emisora.
l
Acciones nominativas: tal como su denominación indica,
van a nombre del
poseedor,
y la sociedad emisora mantiene un registro de accionistas.
l
Las acciones también pueden ser:
Ordinarias:
son las que gozan de los derechos clásicos. l
Privilegiadas:
son acciones que gozan de ciertos privilegios en materias tales
como
la distribución de dividendos o el derecho de voto.
l
Sindicadas: cuando no pueden ser transmitidas libremente, sino
que hay que
hacer
previamente oferta de ellas a los actuales accionistas. La sindicación
de
acciones
puede ser materia estatutaria, o de pacto entre accionistas que
pretenden
mantener una posición de control. Para la cotización
en bolsa no
puede
haber limitaciones a la libre transmisibilidad, es decir, no puede
existir
la
sindicación estatutaria, ni son admisibles pactos de sindicación.
l
La cotización de acciones en bolsa proporciona liquidez
al inversor ya que en
cualquier
momento puede venderlos títulos adquiridos previamente.
Activos
financieros a corto plazo
Los
activos financieros a corto plazo constituyen otra alternativa
para la inversión
en
bolsa. Los activos financieros a corto plazo típicos son
los pagarés y las letras.
Pagarés
Un
pagaré es un documento en el que se recoge el compromiso
de pago de la
entidad
emisora (que precisa de financiación) a favor de tenedor
que precisa
invertir)
a la fecha del vencimiento. Por tanto, un pagaré es a la
vez un
instrumento
de financiación para la entidad emisora y de inversión
para el tenedor.
Los
pagarés pueden ser emitidos por administraciones públicas,
por entidades de
crédito
o por empresas, y son siempre a corto plazo. Los inversores pueden
operar
con
los pagarés de tres formas diferentes:
Suscripción
en el mercado primario, en el que se fijan el precio, el descuento
y
la fecha de vencimiento del pagaré.
l
Compra-venta en el mercado secundario de pagarés ya puestos
encirculación.
A
esta forma de operar y a la anterior se las denomina "a vencimiento".
l
Compra con pacto de recompra. De esta forma, el inversor puede
colocar sus
fondos
al plazo que más le interese.
l
Los pagarés se negocian por subasta y el precio se establece
en base al descuento
contratado
y el tiempo que falta para el vencimiento.
Letras
del Tesoro
Las
letras del Tesoro, con vencimiento a tres y seis meses o un año,
se emiten al
secuento,
normalmente en subastas quincenales. Las letras del Tesoro pueden
ser
objeto
de operaciones de dobles, que son dos compraventas ligadas de
signo
contrario,
una al contado y otra al plazo convenido. En una operación
de dobles el
comprador
de una letra del Tesoro se obliga a revenderla a la misma persona
en
un
plazo y a un precio convenido. Por tanto, el vendedor en una operación
de
dobles
está obligado a recomprarla al precio y plazo convenidos.
De esta forma se
pueden
efectuar inversiones, u obtener financiación, a muy corto
plazo.
Las
letras suelen ofrecer una rentabilidad mayor que los pagarés
ya que a pesar de
que
no se ha de practicar retención en el origen, las entidades
financieras han de
comunicar
a Hacienda la lista de los tenedores. En los pagarés en
cambio, además
de
no practicarse la retención, no se ha de comunicar la lista
de los inversores que
los
poseen con lo que gozan de opacidad fiscal.
Pagarés
de empresa
Los
pagarés de empresa o pagarés a la orden son deudas
a corto plazo emitidas
por
empresas.
Los
pagarés de empresa se negocian en la bolsa a través
de sus miembros.
También
puede adquirirse por medio de entidades financieras mediadoras,
como
los
bancos, cajas de ahorro y las sociedades del mercado de dinero.
Los
pagarés de empresa proporcionan a las empresas la posibilidad
de acudir a la
bolsa
con su propio papel y sin precisar el aval de la banca y, por
tanto, reducir el
coste
de intermediación. Esta forma de financiación es
usada por algunas de las
empresas
más grandes del país ya que han de ofrecer la máxima
solvencia a los
posibles
inversores.
Pagarés
de entidades de crédito
Son
pagarés emitidos por entidades de crédito. Se les
denomina también pagarés
bancarios
y tienen las mismas características que los pagarés
de empresa.
OPINIÓN
PERSONAL
La
bolsa es cada vez más un elemento imprescindible para el
normal
funcionamiento
del sistema financiero en una economía de mercado como
la
española.
En primer lugar he creído conveniente explicar un poco
de la historia de
la
bolsa y de los mercados bursátiles en general, así
como su actual
funcionamiento
en diferentes países. Dada la importancia de la bolsa como
barómetro
de la economía, he creído conveniente explicar los
objetivos de este
ente,
así como su funcionamiento general. Con posterioridad me
he introducido en
los
principales valores negociables en bolsa, para poder entender
un poco más el
funcionamiento
de ésta.
Para
invertir en bolsa está claro que se debe disponer de fondos
suficientes, así
como
del conocimiento de las técnicas para invertir al menor
riesgo y con las
mayores
garantías. Pero aún así la economía
no es una ciencia exacta, y en
consecuencia
la bolsa no nos puede garantizar al cien por cien nuestras
inversiones,
de hecho estamos hartos de ver en Telediarios y de leer en periódicos
las
fluctuaciones de los valores que cotizan en bolsa y las consecuencias
que dichas
fluctuaciones
provocan en los inversores y en el equilibrio de la economía
en
general.
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