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El
Ahorro.
Índice
Introducción 3/4
El
Ahorro 5
Determinantes
del Ahorro 6
Función
consumo y función Ahorro. 6
Propensión
al Ahorro 7
Prop.
Media al consumo y al Ahorro 7
Propensión
Marginal al Ahorro 8
Relación
entre el ahorro y la Inversión 9
Det.
De la propensión al Ahorro 10
Factores
Económicos 11
Determinación
de la Tasa de Ahorro… 12
Comportamiento
del Consumo Nacional 12
Disminución
de la Tasa de Ahorros 12
Formas
de Medir el Ahorro 13
Patrón
de Gastos Presupuestarios 13
Motivación
para el Ahorro 13
Conclusión 14
Bibliografía 15
Introducción
"El Ahorro", y su gran importancia en la economía
tanto individual como de la población en general.
Aquí
saldrán a relucir muchos aspectos de los cuales para muchos
son desconocidos, ya que es preciso conocer aspectos tan sencillos
de la vida cotidiana que a la vez son muy confusos. A veces las
personas hacemos y aplicamos aspectos que son técnicos
o científicos, pero que sin embargo no tenemos la conciencia
tal ni lo visualizamos de éste modo.
El
Ahorro, que es guardar una parte del ingreso que una persona percibe,
es importante para el futuro a corto o a largo plazo, ya que estos
nos aseguran que en un futuro podamos gozar de una seguridad,
o de un lujo, o de una necesidad cubierta, que nos proporcione
estabilidad e integridad tanto física como psicológica.
Los ricos ahorran más que los pobres, tanto en términos
absolutos como en términos porcentuales. Las personas muy
pobres no pueden ahorrar nada; más bien, si tienen alguna
riqueza o pueden pedir prestamos, tienden a desahorra.
El
Ahorro está estrechamente ligado con el consumo y la inversión,
lo podemos plantear de esta forma, lo que "no" consumimos
es la parte que ahorramos y lo que ahorramos podemos invertirlo
para que nos generen ganancias. Por ello es que al plantear el
ahorro no podemos dejar de lado estas dos vertientes que en cierto
momento pueden unirse y llegar a un mismo camino.
Éste
fue realizado basado en bibliografías variadas de distintos
autores y de cierto modo en análisis de páginas
de Internet los cuales proporcionan un soporte a la vanguardia
con los tiempos. Así como de periódicos antiguos.
Organización:
Éste
estará organizado y dividido en temas y subtemas .De manera
tal que se pueda aprovechar y comprender al máximo las
informaciones y que dejen de forma clara y precisa conocimiento
que aporten de alguna forma al conocimiento del lector como lo
ha hecho con el investigador.
El
Ahorro
El
ahorro es la porción del ingreso que no se consume de inmediato.
La parte de renta personal que se mantiene intacta, que no está
disponible por algún tiempo determinado.
La
renta, el consumo y el ahorro están estrechamente relacionados
entre si. Más concretamente, el ahorro personal es la parte
de la renta disponible que no se consume; el ahorro es igual a
la renta menos el consumo.
La renta personal está formada por los salarios, los intereses,
los alquileres, los dividendos, las transferencias, etc. La tasa
de ahorro personal es igual al ahorro personal en porcentaje de
la renta disponible.
Los
estudios económicos han mostrado que la renta es el principal
determinante del consumo y del ahorro. Los ricos ahorran más
que los pobres, tanto en términos absolutos como en términos
porcentuales. Las personas muy pobres no pueden ahorrar nada;
más bien, si tienen alguna riqueza o pueden pedir prestamos,
tienden a desahorrar. Es decir tienden a gastar más de
lo que ganan, reduciendo así el ahorro acumulado o endeudándose
más.
El
punto de nivelación en el que el hogar representativo ni
ahorra ni desahorra, sino que consume toda su renta. Endeudándose
más.
Determinantes
del Ahorro:
Nivel
de ingresos
El
ahorro depende del nivel de ingresos porque cuanto más
elevado sea éste, mayor será la propensión
marginal a aquel, dado que antes de ahorrar es preciso satisfacer
las necesidades fundamentales.
Está
demostrado que cuanto mayor es el ingreso la tendencia a ahorrar
es a ahorrar es también mayor, no solo en términos
absolutos, sino también en términos relativos, debido
a que los primeros ingresos son tomados para satisfacer necesidades
cuya prioridad no espera. Pero en la medida en que aumenta el
nivel de ingresos, como ya han sido cubiertas las necesidades
vitales, de estas nuevas entradas es posible hacer un mayor ahorro.
Aptitudes
Ahorrativas
La
conducta individual y colectiva al ahorro es otro determinante
de éste. Una comunidad cuya mentalidad está síquicamente
inclinada al ahorro, aún cuando el nivel de ingresos sea
relativamente bajo, ahorrará. Por el contrario si la mentalidad
es hacia el despilfarro, no importa cuál sea el nivel de
ingresos.
La
reducción en la tasa de ahorro puede limitar el crecimiento
económico de un país. El ahorro interno o domestico
de un país se compone por el ahorro personal, el ahorro
de las empresas, y el ahorro del sector público.El destino
de este ahorro es financiar la inversión productiva.
Los
determinantes de la tasa ahorro en países desarrollados
y países en desarrollo:
Las tasas de interés reales no se han encontrado como fuertes
determinantes de las tasas de ahorro privado. La distribución
de edades de la población es un importante determinante
de la tasa de ahorro. Entre mayor es la proporción de la
población que vive en áreas urbanas, menor es la
tasa de ahorro privado. Entre mayor es la tasa de ahorro del gobierno,
menor es la tasa de ahorro privado. Entre mayor es el gasto del
gobierno dedicado a seguridad social, menor es la tasa de ahorro.
Entre menores son las restricciones al crédito, menor es
la tasa de ahorro.Tanto el nivel de PIB per cápita como
su tasa de crecimiento afectan positivamente el ahorro privado.
Sin embargo, el crecimiento del PIB per cápita es la variable
más importante para explicar diferencias de ahorro privado
entre países.
Entre más desarrollados sean los sistemas financieros de
los países, mayor será el ahorro privado.
La función consumo y la función ahorro
La
función de ahorro muestra la relación entre el nivel
de ahorro y la renta. Esta función de ahorro procede directamente
y es la distancia vertical entre la recta de 45o y
la función de consumo. Si se encuentra por arriba de la
recta su ahorro va ser negativo, si muestra un desahorro el ahorro
va ser positivo. El nivel de la producción alcanzado en
un momento dado depende, dadas las técnicas de producción,
la capacidad productiva de la economía y del nivel de ocupación
de sus recursos económicos. Suponiendo un determinado nivel
de ocupación de los recursos, y el empleo de determinadas
técnicas de producción, la cuestión de si
el nivel de producción y ocupación alcanzado ha
de mantenerse, ha de aumentar o ha de reducirse, dependerá
de la relación total de bienes y servicios (oferta total)
y el gasto de la sociedad (demanda total agregada). Esta relación
constituye uno de los pilares, quizás el principal, sobre
el que se apoya la moderna teoría de la ocupación.
La demanda total agregada se refiérela gasto total de la
sociedad en bienes de consumo y bienes de inversión. Dado
el importante papel que juegan estos conceptos en el análisis
de la renta nacional, procede que establezcamos claramente su
interrelación.
Propensión
al ahorro:
Keynes sugirió que la propensión al ahorro estaba
determinada por factores subjetivos y objetivos. Como factores
subjetivos determinantes de la propensión al ahorro, Keynes
mencionó las siguientes: crear una reserva para atender
situaciones futuras imprevistas, el deseo de disfrutar ingresos
mas elevados en el futuro invirtiendo parte de los ingresos corrientes,
el goce de una posición económica y social mas independiente.
Como factores objetivos, Keynes mencionó los cambios en
el nivel de precios y salarios, cambios en la tasa de amortización
de la depreciación, las ganancias o perdidas resultantes
del mercado especulativo, cambios en la política fiscal,
cambios en las perspectivas hacia el futuro y cambios sustanciales
en la tasa de interés.
Propensión
Media al Consumo y al Ahorro.
Una
de las observaciones adelantadas por Keynes, y que la experiencia
estadística parece fortalecer, es la que se refiere a la
relación cuantitativa entre el gasto de consumo, el ahorro
y el nivel de la renta nacional. Se ha observado que, salvo en
el caso de sociedades económicamente subdesarrolladas,
solo una parte del ingreso disponible va destinada al consumo
y la otra parte se reserva en la forma de ahorros. Estas tendencias
o inclinación de la sociedad a consumir una parte de sus
ingresos, es lo que conocemos como propensión media al
consumo. Puesto que aquella parte de la renta disponible que no
se consume representa el ahorro, tenemos también una propensión
media al ahorro. La propensión media al ahorro es aquella
inclinación de la sociedad a ahorrar parte de su ingreso
disponible.
La
propensión media al consumo y al ahorro constituye relaciones
aritméticas que reflejan la porción del ingreso
disponible que se destina al consumo o al ahorro respectivamente.
Para cada nivel del ingreso disponible, la parte que se destina
al consumo y la parte que se separa en forma de ahorro, dependerá
del nivel de ingreso disponible y de la propensión media
al consumo y al ahorro.
La
función consumo puede expresarse así: C= f (y);
y la función ahorro así: A= f (y). La propensión
media al consumo y al ahorro de una sociedad puede determinarse,
sencillamente, dividiendo el gasto total de consumo, o el ahorro,
según sea el caso, por el nivel del ingreso disponible.
La
propensión media al ahorro, (PA), se determinara dividiendo
el ahorro total (A) por el nivel de ingreso disponible (Y): PA
= A/Y
Propensión
Marginal al Ahorro.
La
propensión marginal a ahorrar. El concepto de propensión
marginal al consumir tiene un concepto gemelo al de propensión
marginal al ahorrar o PMA, que es la parte de cada dólar
adicional de renta disponible que se destina a ahorro nacional.
La renta disponible es igual al consumo más el ahorro.
Esto significa que cada nuevo dólar de renta disponible
debe dividirse entre consumo adicional y ahorro adicional. Se
confirma que en cada nivel de renta la PMC y la PMA siempre tienen
que sumar exactamente 1 ni más ni menos. Así pues,
sabemos que siempre y en todo lugar PMA=1-PMC.
La
propensión media al consumo y al ahorro refleja la forma
en que la sociedad dispone del ingreso total recibido en un momento
dado. Pero si queremos medir la proporción en que aumentan
el consumo y el ahorro, cuando se producen incrementos en el nivel
de ingresos de la sociedad, necesitamos introducir un concepto
de mayor importancia analítica que la propensión
media al consumo: la Propensión Marginal al Consumo y al
Ahorro.
La
propensión Marginal al consumo (pmc) y al ahorro (pma),
refleja los cambios en el nivel de consumo o de ahorro, según
sea el caso, que al aumentar el ingreso aumente el gasto de consumo
y aumente el nivel de ahorros. La propensión marginal al
consumo y al ahorro nos indican si el consumo y el ahorro aumentan
en igual, menor o mayor proporción. Como se trata de medir
los cambios en el nivel de consumo y ahorro correspondientes a
un cambio en el nivel de ingreso, la determinación aritmética
de la propensión marginal al consumo y al ahorro varía
un tanto de la operación realizada para determinar la propensión
media al consumo y al ahorro. Para determinar la propensión
marginal al ahorro dividimos el cambio absoluto en el nivel de
ahorro (incremento del ahorro) por el cambio absoluto en el nivel
de ingreso.
Relación
entre el Ahorro y la Inversión
Dentro
de la concepción teórica clásica, hemos visto
que la idea de una tendencia de largo plazo hacia el nivel de
producción de ocupación plena, se amparaba en el
supuesto de que la tasa de interés funcionaria para mantener
una relación armónica entre el ahorro y la inversión.
Para cada nivel de producción el ahorro total se canalizaría
en inversiones. Si esta relación entre el ahorro y la inversión
se mantuviera a todos los niveles de producción, gracias
al mecanismo de la tasa de interés, como suponían
los clásicos, la ley de los mercados de Say tendría
validez absoluta.
Esta
igualdad entre el ahorro y la inversión supone, además,
que las decisiones de ahorrar e invertir coincidan en las mismas
personas y se orienten por los mismos motivos. La igualdad del
ahorro y la inversión quedaría asegurada, (1) Si
los individuos prefieran el consumo al ahorro. (2)Si el ahorro
estuviera determinado por el deseo de realizar una ganancia especulativa.
En el primer caso, la propensión media y marginal al consumo
de las personas seria igual a 1, y el gasto total de la
sociedad seria suficiente para absorber la producción total,
quedando descartada la posibilidad de un abarrotamiento del mercado.
Bajo el segundo supuesto, el mecanismo flexible de la tasa de
interés armonizaría la demanda y la oferta de fondos
disponibles, de suerte que el ahorro y la inversión estarían
siempre en equilibrio para cualquier nivel de producción.
Otra vez se daría la condición necesaria para mantener
el sistema económico en equilibrio.
Por
otro lado, la aceptación de una propensión media
y marginal al consumo, menor que la unidad, o lo que es lo mismo,
la existencia de una determinada propensión al ahorro,
echa por tierra la eficacia de la Ley de los Mercados de Say.
Es más, el enfoque Keynesiano destruye contundentemente
la idea de que, aun suponiendo una determinada propensión
al ahorro, el mecanismo de la tasa de interés armonizaría
el ahorro y la inversión. Se ha aceptado como principio
general que las decisiones de ahorrar y las decisiones de invertir,
no sólo son realizadas en la moderna economía por
personas distintas, sino que las motivaciones que llevan al ahorro
o a la inversión también son distintas.
Las
discrepancias entre el ahorro y la inversión pueden explicarse
a la luz, no solo de los supuestos teóricos nuevos, sino
también a la luz de los cambios radicales sufridos en la
estructura económica.
Determinantes
de la propensión al ahorro
El
ahorro total de la sociedad depende de una constelación
de factores de índole diversa. Estos factores podemos dividirlos
en dos grupos. El primero comprende características individuales
de la población. En este grupo mencionaremos la edad, el
estado civil, la valoración individual del futuro en términos
del presente y la valoración individual del ahorro. En
el segundo grupo, incluimos los siguientes factores económicos:
la magnitud del ingreso disponible, la distribución del
ingreso, la política de las empresas en materia de distribución
de beneficios, y el estado de desarrollo económico de la
sociedad.
La
propensión al ahorro suele ser baja en edades tempranas,
aumenta cuando se ha alcanzado la mayoría de edad, y tiende
a reducirse nuevamente cuando se ha alcanzado una edad avanzada/
Esto puede explicarse por la relación entre edad y la valoración
individual del futuro. El futuro cuenta mucho en las consideraciones
presentes, cuando se ha
alcanzado
la edad de plena madurez. El joven piensa, por regla general,
muy poco en el futuro, y los de edad avanzada no tienen por qué
preocuparse. Este factor es todavía más significativo
en los países en donde se proveen sistemas de pensiones
a la vejez o por incapacidad en el trabajo, puesto que asegurado
un ingreso en el futuro, se reducen las necesidades de ahorro.
El
estado civil es un factor importante. El estar casado y tener
hijos crea cierta inseguridad en el individuo, por lo que se tenderá
a ahorrar con mayor intensidad que cuando se es soltero. No quiere
decir que los ahorros reales sean mayores, sino, que la propensión
al ahorro es mas intensa.
Finalmente,
el poder de auto-control de los individuos es un elemento psicológico
que no bebe ser ignorado, especialmente en un mundo en el que
la propaganda comercial va dirigida a quebrar la voluntad de resistencia
al consumo de los individuos. Son muchos los que consideran el
ahorro como una virtud, y el futuro cuenta mucho en las consideraciones
diarias; pero no tienen voluntad para resistir la propaganda comercial.
Estas personas son victimas de los nuevos artículos, las
ventas especiales y los concursos comerciales.
Factores
Económicos
Los
factores económicos determinantes de la propensión
al ahorro son los que mayor importancia revisten. Los factores
económicos más importantes son: la magnitud del
ingreso disponible, la distribución del ingreso, la política
contributiva del gobierno, la política seguida por las
empresas en materia de distribución de los beneficios y
el estado de desarrollo económico de la sociedad.
Los
determinantes de la tasa ahorro en países desarrollados
y países en desarrollo:
-Las
tasas de interés reales no se han encontrado como fuertes
determinantes de las tasas de ahorro privado.
-La
distribución de edades de la población es un importante
determinante de la tasa de ahorro.
-Entre
mayor es la proporción de la población que vive
en áreas urbanas, menor es la tasa de ahorro privado.
-Entre
mayor es la tasa de ahorro del gobierno, menor es la tasa de ahorro
privado.
-Entre
mayor es el gasto del gobierno dedicado a seguridad social, menor
es la tasa de ahorro.
-Entre
menores son las restricciones al crédito, menor es la tasa
de ahorro.
-Tanto
el nivel de PIB per cápita como su tasa de crecimiento
afectan positivamente el ahorro privado. Sin embargo, el crecimiento
del PIB per cápita es la variable más importante
para explicar diferencias de ahorro privado entre países.
-Entre
más desarrollados sean los sistemas financieros de los
países, mayor será el ahorro privado.
El
comportamiento del consumo nacional.
La
conducta del consumo es fundamental para comprender los ciclos
económicos a corto plazo como el crecimiento económico
a largo plazo. A corto plazo el consumo es un gran componente
del gasto agregado. Cuando varía bruscamente, es probable
que la variación afecte a la producción y al empleo
a través de su influencia en la demanda agregada. La conducta
del consumo también es importante porque el país
dispone de lo que se consume, es decir; de lo que se ahorra para
invertir en nuevos bienes de capital; el capital es la fuerza
motriz del crecimiento económico a largo plazo. El comportamiento
del consumo y del ahorro es clave para comprender el crecimiento
económico y los ciclos económicos.
La
disminución de la tasa de ahorros
Aunque
la conducta del consumo tiende a mantenerse estable con el paso
del tiempo, la tasa de ahorro personal ha experimentado en las
dos ultimas décadas un enorme descenso en Estados Unidos.
La tasa de ahorro personal según la contabilidad nacional
fue, en promedio, de alrededor de un 8% de la renta personal disponible
durante la mayor parte del siglo XX. Sin embargo, a partir del
1980 aproximadamente, comenzó a disminuir y a finales de
los años noventa era apenas positiva.
Esta
caída ha alarmado a muchos economistas, ya que a largo
plazo el crecimiento del stock de capital de un país depende
principalmente de su tasa de ahorro nacional. El ahorro nacional
está formado por el ahorro privado y el ahorro público.
Cuando un país ahorra mucho, su stock de capital y la producción
potencial aumentan rápidamente. Cuando la tasa de ahorros
de un país es baja, su equipo y sus fabricas se quedan
obsoletos y su infraestructura comienza a deteriorase.
Distintas
formas de Medir el Ahorro
El
ahorro parece diferente al hogar y al país en su conjunto,
debido a que el ahorro según la contabilidad nacional no
es igual que el ahorro calculado por los contables o que el figura
en los balances. El indicador del ahorro según la contabilidad
nacional excluye las ganancias de capital (los elementos de valor
activo), mientras que los indicadores de los balances las incluyen.
Patrones
de gasto presupuestario.
Las
familias pobres deben de gastar su renta sobre todo en bienes
de primera necesidad: alimentos y alojamiento. Conforme aumenta
la renta, se incrementa el gasto en muchos artículos alimenticios.
Sin embargo, la cantidad de dinero extra que gastan en alimentos
cuando aumenta su renta es limitada. Por consiguiente, la proporción
del gasto total que se dedica a alimentos disminuye a medida que
aumenta la renta.
El
gasto en ropa, actividades recreativas y automóviles aumenta
más que proporcionalmente con la renta después de
impuestos, hasta que se le alcanza una elevada renta. El gasto
de artículos de lujo aumenta en una proporción mayor
que la renta.
Por último si observamos las distintas familias, vemos
que el ahorro aumenta muy deprisa a medida que aumenta la renta.
El ahorro es el mayor lujo de todos.
Motivaciones
para el ahorro:
- Costearse
un gasto futuro.
- Adquirir
una vivienda.
- Dejarle
propiedades o bienes a los familiares.
- Plan
de estudio de los hijos.
- Prestigio.
- Avaricia.
- Por
motivos de salud.
Conclusión
Al
finalizar esta investigación podemos citar que el ingreso,
el consumo y el ahorro están estrechamente relacionados
entre sí, que el ahorro es la parte del ingreso que no
se consume; es decir, el ahorro es igual al ingreso menos el consumo
y que el ingreso personal esta conformado por los salarios, los
intereses, los alquileres, los dividendos, las transferencias,
etc. También lo que es la tasa de ahorro personal, que
está igual al ahorro personal en porcentaje del ingreso
disponible.
Podemos
también dejar establecido que el ingreso es el principal
determinante del consumo y del ahorro. De ésta forma las
personas muy pobres no pueden ahorrar nada, tienden a gastar más
de lo que ganan, así endeudándose más.
Que
el punto de nivelación en el hogar representativo ni ahorra
ni desahorra, sino que consume todo su ingreso y de esta forma
habrá un desequilibrio, ya que para poder ahorrar no podemos
consumir todos nuestros ingresos.
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