Astrología: ASTROLOGIA FINANCIERA
II
¿Inversionistas consultando astrólogos? ¿Analistas
financieros que dependen de los ciclos del planeta Júpiter?
"Cosas Veredes", dijo el Cid Campeador, y muchas cosas estamos
viendo en relación con los análisis del mercado bursátil y el
mundo empresarial que no encajan para nada en la visión práctica
y determinista que fundamenta el paradigma científico que hasta
ahora parece haber movido con buena vela el barco de nuestra
llamada "civilización occidental".
El caso cierto es, que al revés de
las presunciones de que los ciclos financieros del mundo se
mueven bajo ordenadas leyes humanas, parece que la intervención
de los astros es cada vez más seriamente aceptada en tales asuntos
mundanos, y no se trata simplemente de horóscopos en los periódicos,
ni siquiera de análisis astro-psicológicos individuales, sino
de verdaderos y enjundiosos estudios sobre los ciclos planetarios
y sus posibles efectos sobre la economía mundial.
En 1997, el vice ministro de economía
argentino, Carlos Rodríguez, levantó un polvorín en los medios
políticos de su país, cuando expresó a los medios de prensa,
sin el menor asomo de duda: "A principios de la semana que viene
comenzara a resolverse la crisis financiera". A la pregunta
de la prensa, sobre qué indicador le hacía prever que eso iba
a ocurrir, Rodríguez contestó sin inmutarse: "Los cambios lunares.
Tengo un amigo que, además de ser economista, se interesa por
la influencia de los astros en los acontecimientos terrestres
y el me dijo que, según las proyecciones lunares, a mediados
de la semana que viene comenzará la solución de la crisis financiera".
Lo que para algunos es solo un soberbio
disparate, para muchos especialistas de los temas económicos,
el estudio astrológico de los ritmos financieros internacionales
arranca de perspectivas más bien astronómicas, y sobre todo
de las teorías científicas sobre una posible interacción planetaria
en cuanto a la configuración geo-magnética que puede afectar
el clima terrestre a gran escala.
Desde tiempos recientes se asocia la
astro-meteorología, basada en el criterio de los efectos planetarios
sobre el clima terrestre, con repercusiones a mediano o largo
plazo sobre la economía mundial, por vía de los desastres climáticos,
las cosechas y por último, de la conducta temperamental de los
mercados bursátiles, respondiendo con pánico, a veces muy prematuro,
a incitaciones de tipo individual o colectivo, tales como una
enfermedad súbita del presidente de los Estados Unidos o una
decisión colectiva del pueblo surcoreano, de donar sus artículos
de oro al gobierno de su país para remediar una catástrofe de
liquidez financiera, lo que arrastró internacionalmente a una
caída dramática en los precios del oro.
Aunque se juzgara en su momento la
actitud del viceministro argentino como una muestra de locura
o cinismo ante la emergencia de una crisis financiera en su
país, lo cierto es que muchos individuos de gran prestigio profesional
se han lanzado con la mayor confianza a una gran piscina internacional,
la del análisis astrológico de las tendencias de los mercados,
para lo que cuentan inclusive con sofisticadas herramientas
de cálculo, como lo es el costoso programa Galactic Trader,
desarrollado por la especialista Jeanne Langs para la empresa
Xirys software, de los Estados Unidos. Este programa tiene módulos
de actualización de los centros financieros internacionales
y puede registrar, a través de Internet o vía modem la actividad
real de las principales Bolsas, siguiendo modelos gráficos comparativos
entre la posición de los planetas y el movimiento bursátil para
producir proyecciones de precios y tendencias a los cambios.
Generalmente, los analistas astrológicos
de los mercados financieros son profesionales acreditados en
otros campos, como en el caso de Raymond Merriman, fundador
de la empresa Merryman Market Analyst en los Estados Unidos.
Merriman, con un post-grado en Psicología Clínica en la Universidad
Estatal de Michigan, en 1971, es un conferencista internacional
sobre ciclos de los mercados financieros y varios aspectos de
la astrología aplicada a la conducta humana. Ha publicado numerosos
libros sobre estos temas, entre ellos el influyente estudio
sobre :"Correlaciones geocósmicas con los ciclos de los precios
del oro", en 1982; "El Sol, la Luna y el mercado de la plata:
Secretos de un negociante de plata", en 1992; y "Principios
básicos de estudios geocósmicos para las oportunidades en el
nercado financiero", en 1995. Junto con la empresa norteamericana
Astrocybernetics, Merriman ha desarrollado dos programas, el
FAR, para investigación astrológica financiera, y el SOS, selector
para estudio sobre ciclos de oportunidades bursátiles.
Los estudios sobre la relación entre
el cosmos y la economía mundial no son nuevos, pero en realidad
solo recientemente, a partir de varias crisis bursátiles de
gran envergadura, es que reciben cierta atención. A esto se
unen estudios científicos internacionales que parecen avalar
un tanto los criterios astrológicos sobre la influencia planetaria
en el clima terrestre. En recientes estudios producidos simultáneamente
en Francia y Canada y publicados recientemente por la revista
científica Nature, hay una fuerte inclinación a considerar las
posiciones de los planetas Júpiter y Saturno como gestores de
grandes y catastróficos cambios climáticos en la Tierra, debido
a las configuraciones geomagnéticas producidas por ambos planetas,
junto con el Sol, en relación con nuestro mundo. Por otra parte,
los estudios sobre la Luna y su acción geomagnética son concluyentes,
tanto en lo biológico como en su influencia telúrica.
La búsqueda de explicaciones racionales
al estudio astrológico de la posible correlación entre la humanidad
y el cosmos está muy activa, fuera de prejuicios religiosos
y actitudes pseudo-científicas amparadas en una presunta autoridad
profesional. Se ha publicado recientemente un libro del astrónomo
inglés Percy Seymour, " La Astrología, la evidencia de la Ciencia",
donde adelanta una interesante teoría sobre la relación entre
los planetas, las configuraciones geomagnéticas que afectan
a cada momento al planeta tierra, y su posible influencia sobre
el carácter básico de los nacidos en momentos en que cierta
parte de su herencia genética pasa a un primer plano, mientras
otra se retrae, cuando se repiten en los ciclos cósmicos las
mismas condiciones geomagnéticas que tuvieron lugar en un pasado
remoto, y que también afectaron a sus ancestros.
El autor y analista financiero norteamericano
Henry Weingarten, uno de los consejeros mas importantes en ese
campo a nivel internacional, acaba de publicar un libro basado
en sus experiencias con asesores financieros, comerciantes e
inversionistas privados en el mundo entero. Weingarten empleó
la astrología para predecir la caída del mercado de Tokio en
1990. Este analista emplea fechas claves, ciclos planetaros
y estadísticas para prever, con suficiente éxito, las tendencias
futuras en precios y movimiento bursátil. De la misma manera,
se ha creado un club internacional de inversionistas, entre
los cuales más del 50 por ciento practican los estudios astrológicos-financieros
y han eludido con bastante acierto el verse envueltos en situaciones
negativas de los mercados internacionales.
No solo la rama financiera ha recibido
esta atención por parte de los estudiosos de las posibles influencias
cósmicas en la vida humana, sino que también estos analistas
se dedican a los estudios empresariales, combinando la creación
y la oportunidad de decisiones mayores a nivel empresarial con
las características astro-pscológica del personal involucrado
en tales gestiones. La combinación entre una parte de la psicología
actual, especialmente la que emplea un sistema transpersonal
basado en la escuela del austríaco Carl Gustav Jung, con la
astrología tradicional, produce una orientación más psicológica
en su asesoría, lo que permite, a nivel empresarial, defnir
mejor las decisiones basadas en las capacidades del personal
que las maneja.
Lo sorprendente de todo esto no es
sólo el registro de aciertos que han convertido a muchos de
estos asesores astrológicos en verdaderas vedettes del mundo
financiero, sino que también la ciencia se mueva hacia explicaciones
más concretas de un fenómeno que ha acompañado a la humanidad
desde sus albores, como lo es la astrología. Quizás mañana tengamos
una respuesta definitiva, y una nueva herramienta para enrumbar
mejor nuestras vidas. Al menos en lo financiero, ya se está
intentando. Quizás necesitemos algún ordenamiento planetario
en especial para que nos lleguen definitivamente las repuestas.
Por lo pronto,
es innegable el avance científico sobre el descubrimiento y
análisis de varios tipos de ciclos biológicos que afectan a
la persona, tanto en su naturaleza física como en la emocional.
Los ciclos renales de 24 horas, el ciclo proteínico de once
días, el ciclo menstrual dse 28 días y los ciclos cerebrales
de diez segundos de duración son, entre otros, los factores
que hacen considerar la vida como una frecuebncia de ciclos
interactuando desde niveles macrocósmicos a microcósmicos en
el universo, sin que esto exceptúe para nada a los seres humanos.
Por otra parte,
no hay nada más cierto que el hecho de que vivimos nuestras
vidas bajo el mandato de ciclos recurrentes, desde el año solar
de aproximadamente 365 días hasta la duración del día y la noche,
debido a la rotación del planeta sobre su eje. Cualquier otro
ciclo puede medirse por la frecuencia conque cualquier suceso
cósmico, como la posición orbital de un planeta, por ejemplo,
o su acercamiento a otros cuerpos en sus respectivas órbitas,
ocurre en determinados períodos coincidentes con nuestros cálculos
de tiempo convencional. La forma sincrónica en que tales eventos
celestes tienen lugar con respecto a eventos terrestres es la
materia principal del estudio astrológico en general.
"Todo depende
de un ciclo mayor o menor. El mercado se mueve solamente en
dos direcciones, hacia arriba o hacia abajo." Esta observación,
en apariencia elemental, pero cargada de sabiduría, fue hecha
por W. D. Gann, uno de los inversionistas más exitosos de Wall
Street, a quien se debe toda una programación de estudios astrológico-financieros,
el célebre programa conocido como "Gann Analysis". Según Gann,
"cada momento del mercado está gobernado por las leyes naturales.
El futuro no es más que una repetición de la historia".
El estudio sistemático
de personalidades, así como de empresas, ha permitido formar
grandes bases de datos en los que se observa la correlación
entre los ciclos astronómicos de nuestro sistema solar y los
eventos, tanto personales como empresariales, que empujan el
mercado en una u otra dirección, conforme a la observación de
Gann. De esta manera, la mayor parte de los astrólogos y asesores
financieros basados en estudios de los ciclos planetarios, consideran
que el precio de las acciones de una empresa funciona en relación
con los ciclos de los dueños, administradores, empleados y acreedores
de tales compañías.
Próximamente daremos a conocer otros
detalles sobre el interesante tema de la Astrología Financiera
y el estudio de los ciclos planetarios con respecto a las finanzas,
tanto a escala corporativa como individual.